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DERECHOS HUMANOS | VUELVEN LAS AUDIENCIAS DEL PRIMER JUICIO POR CENTRO CLANDESTINO DE DETENCIÓN EN TUCUMÁN 
Se trata de Domingo Antonio Jerez, quién en 1999 declaró que “Bussi ha agarrao con una manguera a garrotiar hasta que los ha muerto. Esa noche los ha muerto a esos dos personalmente”. En esa ocasión, relató que el hecho se produjo en Caspinchango, un lugar de Monteros, en un Centro Clandestino de Detención que no fue registrado por la Comisión Bicameral ni el Nunca Más. Además, declararán Francisco Apaza (padre de Carlos Román Apaza, detenido el 7 de mayo 1977 y desaparecido hasta la fecha), Benito Toledo, Julio Leites, Marcelo Portnoy y Antonio Cerasuolo.
Hoy vuelve a comenzar la ronda de testigos en el juicio por el Centro Clandestino de Detención, “Jefatura de Policía”. Se espera que en esta jornada declaren seis personas: los testimonios de tres de ellas estaban planificados para el jueves pasado, pero por las demoras producidas por las declaraciones de los imputados, los postergaron para hoy. Uno de los que declarará es Domingo Antonio Jerez, quién en 1999 relató ante Eduardo Rosenzvaig, entonces corresponsal de Página 12, que vio al imputado y represor, Antonio Domingo Bussi, torturando hasta la muerte a dos prisioneros. En la nota, publicada el 6 de octubre de 1999, relató el hecho que sucedió en Caspinchango, un punto en el departamento de Monteros. “Un campo de exterminio que ni figura en el Nunca Más. Era pequeño, escondido al borde de la selva. Su particularidad es que de Caspinchango nadie salía con vida. Los que entraban lo hacían para ser torturados hasta morir, supieran o no supieran algo. Para los represores era como un entretenimiento de la Guerra contrainsurgente, tal vez un premio por estar tan lejos, tan perdidos, tan en el final del mundo. Allí Antonio Domingo Bussi, entonces gobernador militar de Tucumán, torturaba personalmente”, escribió Rosenzvaig en esa ocasión. Una noche, a finales de 1976, dos prisioneros “importantes” fueron trasladados a Caspinchango. Bussi fue asistió al lugar y personalmente se encargó de torturarlos hasta la muerte. El hecho ocurrió en una escuela de la localidad, la número 256. “A él lo hacen pasar para adentro, entonces yo miro por una rendija que había, no por la puerta, había que cuidarse de todo, y ahí empezó a garrotiarlos como dos horas, preguntándoles cosas, haciéndolos sufrir. Raro era al que no lo hacían sufrir. Bussi ha agarrao con una manguera a garrotiar hasta que los ha muerto. Esa noche los ha muerto a esos dos personalmente”, describió Jerez en esa nota. Ese testimonio será uno de los más esperados, pues además se espera que el ex conscripto brinde información acerca del hecho sucedido el 17 de mayo de 1976, cuando el soldado conscripto (AOR) Juan Ángel Toledo Pimentel, murió como consecuencia de un atentado en cercanías de San Lucía en un confuso episodio; los militares culparon a los “subversivos”, principalmente al ERP. Sin embargo, otras versiones hablan de un ataque producido por las propias fuerzas represivas.
Los otros testigos
El primero en declarar será Francisco Faustino Apaza, padre de Carlos Ramón Apaza, quién fuera detenido en la vía pública 7 de mayo de 1977; Apaza iba camino a la parada del ómnibus de la línea 10 para ir a la Clínica Ciudadela. Posteriormente, fue llevado al CCD ubicado en la Jefatura de Policía de Tucumán. Hasta el día de la fecha permanece desaparecido. Sobre este caso, también declarará Benito Toledo, la última persona que vio a Apaza con vida, antes de ser secuestrado. Luego, será el turno de Julio Leites, Marcelo Portnoy y Antonio Cerasuolo. Todos los que expondrán son testigos citados por la abogada querellante, Laura Figueroa, quién es representante en los casos de Joaquín Ariño, Hugo Alberto Díaz y Carlos Ramón Apaza. CONTRAPUNTO | Prensa Alternativa
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