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CONTRACULTURA | ESTENCIL + FOTOGALERÍA Desde hace un tiempo, y hasta la actualidad, las calles de cualquier gran ciudad y sus vestiduras, se convirtieron en pantallas de los más variados mensajes. Mensajes atiborrados de contenido, que hablan de religión, política, la coyuntura social o amor tal vez. Como un medio de comunicación masivo, el esténcil informa a través de sus propias reglas estéticas. Fotos: Eugenio Adorni - CONTRAPUNTO

El esténcil, básicamente, es una técnica de grabado. “Se hace uso de una pantalla que delimita el paso de la pintura por áreas específicas para concretar contrastes, -a través de un espacio no pintado y un espacio pintado- con lo cual se genera la imagen”. Así define al esténcil la agrupación Malacalle, la cual aparenta ser oriunda de México, pero no da a conocer suficientes datos, algo característico en quienes manejan este arte.
Pero esta técnica no encuentra sus orígenes en la actualidad. En las pinturas rupestres de América se utilizaron las primeras plantillas. En el antiguo Egipto, se usó para pintar el interior de las paredes. Al igual en el imperio chino, donde se pintaba la seda con esta técnica. Durante las guerras jónicas, los soldados pintaron las paredes de las ciudades conquistadas, haciendo uso de símbolos personales. Los primitivos pobladores de lo que hoy es Santa Cruz (Bolivia), dejaron su huella aplicando esta técnica en La Cueva de las Manos. Esto hace miles de años, cuando ya se utilizaba el esténcil. En el año 1789, durante la revolución francesa, se toman espacios públicos con frases políticas. Incluso en 1930, el fascismo lo utiliza como una económica herramienta de propaganda en Italia. En 1968 estallan las revueltas juveniles en todo el mundo. “El Mayo Francés la adopta como técnica de intervención en el espacio público, al igual que movimientos revolucionarios mexicanos y vascos en los ’70”, escribe Pablo Plotkin, periodista, en una nota sobre esta técnica. La Actualidad del Esténcil Claudia Kozak, doctora en letras e investigadora de las universidades de Buenos Aires (UBA) y de Entre Ríos (UNER), profundizó sobre este tema y aclaró que el esténcil callejero “surge como una modalidad más del graffiti, que empezó a mostrarse en Europa en los años ´80. Y en Argentina comenzó a circular más en 2001, en el marco de la crisis económica y social que atravesaba el país. Fue un momento especial en el que la gente necesitó salir a la calle a decir cosas”. Algunos relacionan al esténcil en la actualidad como “movimiento global de arte guerrilla” y como reacción al avance de la contaminación visual. El diseñador gráfico inglés Tristan Manco, quien hizo una recopilación exhaustiva de trabajos de este tipo y es responsable de los libros Stencil Graffiti, Street Logos y Graffiti Brasil, dice que “el arte callejero es tanto una expresión de nuestra cultura como de una contracultura. La ‘comunicación’ se convirtió en un atractivo moderno: las calles de la ciudad gritan a través de carteleras, pósters y avisos corporativos, todos disputándose nuestra atención. Casi que invitan a una respuesta subversiva”.  En tanto, hoy los gobiernos se encargan de privatizar las calles y los espacios públicos mediante la publicidad, y mantienen al arte callejero como arte “ilegal”, aduciendo que alimenta la contaminación visual antes mencionada. Nada dicen respecto a los propios medios publicitarios, verdaderos impulsores de esa polución. Se habla, incluso, de una “ley anti-graffiti”, que protege la propiedad pública, cuando en realidad lo que permite es criminalizar a quienes transmiten este tipo de arte. “Es allí donde la creatividad del artista popular utiliza la calle como medio masivo de comunicación para poder expresar sus ideas y pensamientos”, afirman en general los especialistas del esténcil. Esta negativa hacia la expresión callejera, y la consecuente persecución, es lo que activa en estos grupos creativos su anonimato a la hora de exponer sus trabajos. Muchos se agrupan y adquieren un nombre, otros trabajan individualmente con seudónimos, siempre sin develar su identidad real. Este rasgo de anonimato distingue también en parte al esténcil con lo que conocemos como graffiti. Esténcil por aquí y por alláAlgunos de los artistas nacionales mas reconocidos de esta técnica, son los que integran BsAs Stencil, quienes fueron creadores del famoso esténcil del rostro de George Bush con orejas de Mickey Mouse, con la leyenda abajo “Disney War” y que tuvo repercusión a lo largo y a lo ancho del mundo. “¿Dónde está Julio López”, “Tucumán no se vende”, “Sonría, le estamos robando”. Son algunas de las leyendas con las que nos podemos topar en las calles de Tucumán. Muchas con referencias meramente locales, otras de trascendencia nacional o internacional o simplemente contenidas de un tono irónico sin leyendas, imágenes que se expresan solas. También aquí el anonimato es parte de la producción artística. Entre los nombres que más resaltan aparece “UQZ”, agrupación que actualmente dedica más atención al graffiti propiamente pero que incursionaron en diversas técnicas; o “Plasticólogo”, de quien se desconoce su identidad pero que ya ha dejado su marca. Lo cierto es que esta tendencia se ha dejado arrastrar hasta el entorno local, devenida de la crisis de 2001 y hoy apuesta a crecer en el recorrido de las calles tucumanas.
en la web Bs.As.Stncl www.bsasstencil.org Iconoclasistas www.iconoclasistas.com.ar Malacalle http://vientos.info/malacalle/ UQZ www.uqzgraf.blogspot.com Plasticologo www.fotolog.com/plasticologo Acampante www.miacampante.com Atypica www.atypica.com.ar Barfuss www.barfuss.com.ar Burzaco Stencil www.burzacostencil.com.ar Vomito Attack www.vomitoattack.org
CONTRAPUNTO | Prensa Alternativa
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