Es mentira, lo dice La Gaceta
domingo, 24 de mayo de 2009

DEBATE | MEDIOS Y DICTADURA

Los medios de comunicación hegemónicos –o sea, aquellas empresas periodísticas masivas cuyos intereses están conectados con el destino de un sistema social y que operan en consecuencia para fortalecerlo- se presentan a la sociedad como espacios donde se informa la “verdad”.

Partimos de la premisa de que estos medios son actores políticos, sociales y económicos, en tanto tienen intereses que sobrepasan la “loable” intención de reflejar la realidad.
Cada empresa periodística tiene su ideología, o sea, esquemas de pensamientos a través de los cuáles comprenden la realidad. Son subjetivas y por lo general representan los intereses de los sectores dominantes de la sociedad.
Esos intereses son representados de forma tal de hacer creer que son los de toda la población, del conjunto del pueblo. Es el consenso que buscan para legitimar y naturalizar el orden sociohistórico que los ampara y contiene.
La Gaceta tampoco escapa a estos principios. Tiene su ideología. Y miente. Así lo hizo en la editorial del 26 de abril, cuyo título rezaba “El crimen de Larrabure, de lesa humanidad”. En esa opinión, el diario no deforma la realidad. La destruye.
De la nota se infiere que, de acuerdo a lo dictaminado por la Cámara Federal de Rosario, el asesinato del coronel Argentino Larrabure debe considerarse como un delito de lesa humanidad -por lo tanto imprescriptible- y, en consecuencia, debería abrirse su instrucción para el juzgamiento de quienes lo hayan llevado a cabo.
Sin embargo, desde andhes aclararon  “que del texto de la resolución, ninguna de sus citas analiza la caracterización del delito sino que tan sólo se limita a resolver diferencias de carácter procesal existentes entre las partes intervinientes en la causa”.
¿Qué busca? La Gaceta cubrió el juicio a los genocidas Bussi y Menéndez con supuesta objetividad. Ha preconizado el equilibrio informativo, brindando tanto espacio a “una parte como a la otra”. ¿A qué otros delincuentes que salen en la sección “policiales” La Gaceta les brinda tanto espacio para poder contar su versión?
Esa táctica ha continuado su política de reforzar la teoría de los dos demonios, de la guerra sucia, de dos bandos en pugna.
Con esta editorial, intenta nuevamente retomar su tesis. Es que La Gaceta pretende  justificar su pasado desde el presente, su complicidad con la dictadura militar, sus acuerdos con el represor Bussi, con el “gobernador democrático”.
Hay acuerdos ideológicos. El 30% del diario tucumano pertenece al grupo La Nación, que tuvo (y tiene) su cuota en la legitimación del terrorismo de Estado.
Luz García Hamilton, hija de Enrique García Hamilton, director de La Gaceta hasta 1997, es dueña del portal www.periodismodeverdad.com.ar. Desde esa tribuna, se dedica a defender los represores y a desmentir que sean 30 mil los desaparecidos.
¿Por qué miente La Gaceta? Como dice Juan Gelman “sospecho que no pocos de quienes preconizan la destitución del pasado en general, en realidad quieren la destitución de su pasado en particular”.

CONTRAPUNTO | Prensa Alternativa

Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla